¿Cuál es el futuro de la Dimensión Espiritual teniendo en cuenta las características y aportes de cada una de las religiones estudiadas?

¿Cuál es el futuro de la Dimensión Espiritual teniendo en cuenta las características y aportes de cada una de las religiones estudiadas?

Durante el transcurso del tiempo, la dimensión espiritual se ha desenvuelto en el ámbito de la religión, específicamente, perteneciendo a muchas de las tendencias religiosas que hoy en día conocemos. De esta manera, el futuro de la dimensión espiritual, de acuerdo con las religiones estudiadas encuentra su desarrollo en un campo bastante amplio.
Inicialmente, la dimensión espiritual brinda el campo para proteger los libres y nuevos modelos[1], aspecto promovido por el Chamanismo porque nade se impone y nade se obliga, además de que sus seguidores están dotados de ciertos “dones”.
Por otro lado, la dimensión espiritual plantea actitudes y comportamientos necesarios y en síntesis, que son buenos para la vida[2], afirmación argumentada por el Catolicismo, exponiendo una serie de mandamientos y un establecimiento de normas que debe seguir el ser humano para lograr una vida plena hacia la salvación. De igual forma, esta aserción es respaldada por las religiones sudamericanas, ya que estas se caracterizan por que sus individuos poseen una conciencia ante el mundo natural, convirtiéndolo en una forma de actuar y vivir.
Otra de las características de la dimensión espiritual, es que esta no se conforma con contemplar valores morales, sino que se conviene en un valor de entrega trascendental[3], como lo justifica el Budismo. En esta religión, el ser humano va más allá de la moral al hacer actos como el despojo de todos los bienes materiales de la tierra.
En el Paganismo, así como en la dimensión espiritual, se dejan a un lado todas las religiones y sus ideologías establecidas[4], pues su única divinidad es la naturaleza y al poseer conocimiento de otras creencias y tradiciones, no existe un libro sagrado. De igual manera, esta religión, en relación con la dimensión espiritual, permite la ruptura de la existencia rutinaria, porque se centra en lo que es realmente importante para el hombre, sin imponer dogmas ni condiciones que los rijan.
La dimensión espiritual desarrolla una visión universal, globalizadora y unificadora de la realidad y de la humanidad, la cual puede ser encontrada en religiones Olmecas, Toltecas, Aztecas y Mayas. Debido a que estas se basaban en lo físico y en creencias naturales, los individuos adquirieron una cosmología propia que se basaba en las propiedades de la naturaleza o de su entorno.
Otro aspecto relevante de la dimensión espiritual, es que esta es el campo mismo y exclusivo de la libertad y elección. Aunque el Catolicismo adopta principios de la dimensión espiritual, este no se ve reflejado; pues el Catolicismo se impone por cultura y sociedad, y el bautismo no se realiza por libre elección sino por imposición.
Sin embargo, a medida que la persona se vuelve consciente y autónoma en cuanto a sus creencias, el individuo es libre de cambiarse de religión así ya haya sido bautizado.
No obstante, esta característica sí es respaldada por el Neo-paganismo, el cual indica que cada individuo abarca un campo personal de libertad y elección gracias al respeto de las diferencias de pensamiento, en donde los neo-paganos comparten ideas y posiciones llevando consigo el respeto y la paz entre ellos mismos.
Las religiones chinas, principalmente el Confucianismo, el Budismo y el Taoísmo, aplican un principio muy importante de la dimensión espiritual, el cual es aquel que abarca la ética, los valores y el juicio, pues las enseñanzas de estos movimientos filosóficos y/o religiosos se guían por conformar sociedades de individuos moralmente virtuosos, (característica importante del Confucianismo) siendo esta la base para llegar al bienestar humano y la felicidad. Además de esto, tomando como ejemplo especifico al Confucianismo, esta también se encuentra con la dimensión espiritual al establecer las cinco relaciones de un ser humano, en donde el individuo superior tiene como obligación proteger y guiar al individuo inferior, y este, en cambio, debe ser leal y educado de manera grata. Así, se puede ver la solidaridad y el respeto mutuo en una comunidad[5].
Una vez más, el Chamanismo muestra su afinidad con la dimensión espiritual, debido a que esta se compone igualmente de la conciencia, la autoconciencia y la razón, porque la religión muestra y cultiva un sentimiento neto a los más pequeños para que estos conserven la misma, y así mismo promover el respeto por lo sobrenatural y por las cosas del más allá.
Las religiones Olmecas, Toltecas, Aztecas y Mayas también manejan la razón y contemplan el entendimiento en sus principios, tal como lo hace la dimensión espiritual, debido a sus creencias. Ellos observaban y analizaban a la naturaleza, para obtener explicaciones a los acontecimientos que ocurrían a sus alrededores.
Por otra parte, en la dimensión espiritual, la individualidad se compone de conciencia, como único medio para desarrollar el talento, la conciencia social y la responsabilidad, idea justificada por las religiones sudamericanas (Mitologías Incas, Chimú, Maya y Chibcha). En estas civilizaciones, los individuos tenían una función específica según su talento, generando en sí mismos una conciencia de responsabilidad social.
Como conclusión, se puede afirmar que el futuro de la dimensión espiritual probablemente no se prolongue durante mucho tiempo debido a que, a pesar de que la mayoría de las religiones que existen o que han existido, hayan adoptado ciertos principios característicos de la dimensión espiritual con el paso del tiempo, es cada vez más complicado para una persona lograr acoger una dimensión espiritual porque esta no se desarrolla de manera completa en un solo campo (en este caso, en una religión). Es decir, se dificulta apropiarse de una dimensión espiritual recogiendo diversos aspectos provenientes de diferentes religiones.
Por esta razón, sería posible que la dimensión espiritual llegara a un punto en donde no sea considerada un factor relevante en la vida de un individuo, debido a que es creencia de muchos que sin religión no hay dimensión espiritual, y hoy en día, pertenecer a alguna religiosidad no es una prioridad como lo llegó a ser en el pasado.



[1] La Dimensión Espiritual permite el fuero interno necesario para la aceptación libre de la norma.
[2] La Dimensión Espiritual es una respuesta justa en actitud y discurso ante la vida.
[3] La Dimensión Espiritual se convierte en un valor moral más allá de la entrega total.
[4] En la Dimensión Espiritual, se trasciende más allá de los dogmas y las religiones institucionalizadas.

[5] En la Dimensión Espiritual se da el reconocimiento, la solidaridad y el respeto al otro y a lo otro.